Buscas mejorar estar en forma y
mejorar tu salud?, te dejo 17 tips para aprovechar al máximo los beneficios del
ejercicio cardiovascular
Los ames o los odies, los
ejercicios cardiovasculares son esenciales
para la salud en general y críticos para el
desempeño atlético. Afortunadamente, hacer un ejercicio cardiovascular efectivo no significa que tengas que sufrir corriendo varios kilómetros en la caminadora o en la pista. Te invito a que revises estos conceptos respaldados científicamente para que exprimas tu entrenamiento y comiences a ver resultados... rápido!!.
desempeño atlético. Afortunadamente, hacer un ejercicio cardiovascular efectivo no significa que tengas que sufrir corriendo varios kilómetros en la caminadora o en la pista. Te invito a que revises estos conceptos respaldados científicamente para que exprimas tu entrenamiento y comiences a ver resultados... rápido!!.
Párate y corre
El ejercicio cardiovascular típico eleva el ritmo
cardiaco, ayuda a mejorar la eficiencia de
los pulmones y quema muchas calorías y grasa. La buena noticia es que existen
maneras para sacar más provecho de ese
ejercicio. Además de las cosas que tienes que hacer sin cuestionar (una
nutrición adecuada y una buena hidratación, junto con un buen calentamiento y
enfriamiento), a continuación encontrarás las 17 maneras para hacer ejercicio y obtener los mejores resultados de tu
vida:
1. Se
creativo.
¡Alégrense enemigos de los ejercicios cardiovasculares! Existen muchas maneras para incrementar la intensidad y llegar a la zona aeróbica sin tener
que salir a correr. Una solución: usa pesas
libres como las mancuernas y haz una sesión de entrenamiento de fuerza a un
ritmo rápido. Eso significa que debes charlar menos
(¡más fácil de decir, que de hacer!),
y mantener el descanso entre series por debajo de los 20
segundos para aumentar el ritmo cardiaco y el metabolismo.
segundos para aumentar el ritmo cardiaco y el metabolismo.
2. Parar y arrancar. El entrenamiento por intervalos (o alternar periodos de máximo esfuerzo con periodos de
esfuerzo de baja a mediana intensidad) puede incrementar la intensidad de una carrera, y al mismo tiempo te ayuda a desarrollar
músculo magro y a maximizar la quema de calorías. Sin embargo, el entrenamiento por intervalos de alta intensidad
(EIAI) puede llevarte más allá de solo correr. Intenta mezclar las cosas con un entrenamiento por intervalos en la alberca o en
la bicicleta estacionaria con el fin de obtener resultados igualmente asombrosos.
3. Método Tabata. Estos ejercicios de alta intensidad solo duran cuatro minutos, pero te dan mejores
resultados que algunas sesiones de ejercicio
cardiovascular de una hora. Súbete a la máquina para hacer remo y completa 20 segundos de ejercicio, seguidos de
10 segundos de descanso durante cuatro minutos. Nota: Es aconsejable que las personas que no
acostumbran ir al gimnasio lleven a
cabo un protocolo Tabata modificado (10 segundos de ejercicio, seguidos de 20 segundos de descanso)
para evitar que se sobre ejerciten (de lo
contrario se podrían lastimar).
4. Elije y combina. Los intervalos tienen aplicaciones que van más allá de correr o andar en bicicleta. Si
combinas el entrenamiento de fuerza y algún
ejercicio cardiovascular en un solo
entrenamiento podrás obtener resultados en tan solo ocho minutos. En lugar de correr a máxima velocidad y
luego parar, intenta hacer algún
ejercicio con tu peso corporal durante el periodo de descanso.
5. Aprovecha la banda. ¿Necesitas ir rápido? Tal vez correr en una caminadora sea un fastidio; sin embargo,
dado que la banda ayuda con la rotación de la
pierna, existen pocos lugares donde puedas correr tan rápido como puedas. Además, cuando corres al aire libre puede resultarte tentador reducir la
velocidad y te enfrentas al riesgo de
golpearte la cara con una planta, eso hace que la caminadora sea una herramienta grandiosa para promover la consistencia y el ritmo por kilómetro.
6. Aumenta la inclinación. Súbete a la caminadora y aumenta la velocidad; sin embargo, no te olvides de
ajustar la inclinación. A medida que aumentas la
inclinación, aumentará el ritmo cardiaco,
lanzando la quema de calorías por los cielos. Aumentar la inclinación un 5.5 por ciento de grado o más
también puede fortalecer las piernas y tu
abdomen, no sin antes mencionar que mejora tu postura cuando corres y tu máxima velocidad de carrera (alargando tu zancada y aumentando el número de
pasos que das por segundo).
7. Suéltate. De la barandilla, quiero decir. Aferrarte a la barandilla
que está a los lados de la caminadora hace más daño que bien. Es una manera segura para sabotear un
entrenamiento. Agarrarte a la barandilla
disminuye la producción de energía y el consumo de oxígeno, reduciendo significativamente la efectividad del ejercicio. Ejercítate con las
manos libres, luego empuja los brazos de la
cintura al pecho, no a través del cuerpo (eso puede reducir tu velocidad).
8. Salte del camino. Si la caminadora no te está dando los resultados
que quieres, sal a correr al aire libre. Correr por senderos, el ciclismo de montaña, o incluso nadar
en aguas abiertas, puede agregar variedad
a una rutina aburrida. Bono: Un terreno irregular como la arena o las piedras requiere equilibrio, atletismo y agilidad para
deambular por el terreno accidentando. ¿No estás listo
para esto? Mezcla las cosas (mientras
le das un descanso a tus articulaciones) con máquinas alternativas como la escaladora, la bicicleta
elíptica o la máquina para hacer remo.
9. Usa
una pesa rusa (kettlebell). Toma la pesa por los cuernos, o mango. El entrenamiento con pesa rusa ha demostrado que proporciona beneficios cardiovasculares más grandes
que los de los métodos tradicionales
de entrenamiento con pesas. Con una sola pieza de equipo es posible mejorar la ingesta de oxígeno, el ritmo
cardiaco máximo y el rendimiento funcional. Comienza con balanceos de la pesa con las dos manos y progresa hasta que puedas hacer un arranque
con un solo brazo para que obtengas mejores
resultados en menos tiempo.
10. Muévete bastante. Crea un circuito de entrenamiento que incluya una combinación a ritmo rápido de
ejercicios con el peso corporal y ejercicios
cardiovasculares. Cuando se combina el entrenamiento de resistencia con ejercicios aeróbicos de alta intensidad (por ejemplo, sentadillas con salto,
burpees, y escaladores de montañas), el juego logra resultados rápidamente,
además de desarrollar músculo y quemar grasa.
11. Aumenta tu carga. Tal vez poniéndote un chaleco con pesas. O cargando un cartón de cerveza (¡Después de hacer
ejercicio, por supuesto!). Como sea, llevar peso adicional mientras caminas, corres o durante tus actividades diarias
mejora la intensidad, la recuperación y la captación de
fibras musculares de contracción rápida (las que
nos hacen más rápidos). Tan solo asegúrate de estar pendiente de tu postura, incluso unos cuantos kilos
extra pueden dificultar que mantengas una buena forma.
12. Usa alta tecnología. La clave para correr más rápido los 5 kilómetros o para encontrar la motivación para IR
al gimnasio podría estar a un clic de distancia. Realmente hay una aplicación para todo, incluyendo el
acondicionamiento físico. ¿No tienes teléfono inteligente?
No hay problema. Consigue un monitor
del ritmo cardiaco que tenga la función de GPS, esto rastreará la distancia, ritmo y el número de
calorías que quemaste durante una
carrera.
13. Ejercítate con ritmo. ¿Música más tu velocidad? Olvídate de aparatos sofisticados para hacer ejercicio y
súbele el volumen a la música. Escuchar música cuando haces ejercicio mejora el rendimiento, aumenta la motivación
y le pone pausa a las distracciones (como los
pensamientos negativos y la fatiga).
14. Socializa. Desarrollar una rutina de entrenamiento alrededor de
deportes en equipo, actividades grupales o clases de acondicionamiento físico puede animar tu
rendimiento durante el ejercicio aeróbico. ¿No
encuentras un grupo que satisfaga tus necesidades? Entrena con un amigo para
convertir toda la experiencia en el gimnasio
más amena, con el estímulo extra de tener que rendir cuentas.
15. Reponte. ¿Necesitas una excusa para tomar otra taza de café? Una
dosis de cafeína antes de hacer ejercicio puede darte el estímulo necesario para moverte y mejorar tu
resistencia. Solo ten cuidado de no
excederte. Nadie quiere sentirse tembloroso cuando llega la hora de levantar pesas.
16. Practica juegos mentales (los adecuados). La fatiga mental puede ser la ruina de un entrenamiento. Los
estudios han demostrado que cuando el cerebro
está cansado, el rendimiento tiende a
disminuir. Re-energiza la mente y el cuerpo con una nueva ruta cuando corres, una clase de
acondicionamiento físico o rutina de ejercicio
diferente. O crea un mantra que puedas recitar para estimular tu motivación cuando el ejercicio parece una carga o estás haciendo ejercicio a
rastras.
17. El tiempo lo es todo. La investigación sugiere que hacer ejercicio en la mañana es lo mejor para adquirir y
mantener el hábito de hacer ejercicio. Sin embargo, no todas las personas funcionan bien por la mañana. No hay problema. Lo
bueno es que el cuerpo se puede adaptar a entrenar a cualquier hora del día,
siempre y cuando lo hagas de manera consistente. Resulta que cuando se trata de
hacer ejercicio cardiovascular cualquier momento es mejor que nunca hacerlo.
Gracias a que podemos elegir entre muchos ejercicios cardiovasculares es casi imposible que nos excedamos. No te dejes llevar, tómate de 24 a 48 horas de descanso antes de ejercitar el mismo grupo muscular. Aparta tiempo para pasar un rodillo de espuma por zonas clave como los isquiotibiales, cuádriceps, los gemelos, la ingle y la espalda. La recompensa: una mejor recuperación, un mayor desarrollo muscular y que estarás mejor
preparado para tu siguiente entrenamiento.
¡Hasta pronto!
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