domingo, 7 de abril de 2013

Cómo Dejar De Posponer Las Cosas



Posponer las cosas ha sido parte integral de los éxitos, y fracasos, de mi vida desde hace algún tiempo. Pasando por retrasar mi solicitud para entrar a la escuela de posgrado, llenar el mapa de asientos para la boda, y visitar el gimnasio, he estado practicando el arte de la postergación con bastante frecuencia en los últimos días.
Además, si somos realmente honestos, ya revisé 12 veces mi Facebook desde que comencé este párrafo. ¡Pero no soy la única!, más del 25 por ciento de los estadounidenses admiten que postergan las cosas. Sin embargo, a pesar de que usualmente la postergación es mal vista, de hecho hay personas que ven algunos beneficios en posponer las cosas.
Para aquellos que queremos retomar la ruta oportuna de la productividad, ¿cómo dejamos de dilatar las cosas?

¡Nunca Vuelvas a Procrastinar!

La palabra “procrastinación” proviene de la palabra latina procastinus, que significa “dejar para mañana”.
En el año 44 A.C., el antiguo líder romano Cicerón habló sobre los males de la procrastinación en un discurso político contra Marco Antonio. Sin embargo, la postergación adquirió la connotación negativa que tiene actualmente hasta la Revolución Industrial de la década de 1750, cuando perder el tiempo significaba ganar
menos dinero.

Actualmente, con el uso creciente de Internet y las redes sociales, postergar las cosas se está volviendo más fácil (¡Y más emocionante!). De hecho, la postergación en línea se ha vinculado con el concepto de Uso Problemático de Internet.

Los investigadores sugieren que las personas que postergar las cosas les cuesta más trabajo auto-regularse que a los que no procrastinan. Postergar las cosas también está relacionado con características como la impulsividad, mala administración del
tiempo y falta de disciplina en el trabajo. Además, las mujeres salen mejor paradas en todo este asunto: Los hombres constituyen el 54% de los morosos confesos.

Resulta que hay más de una manera de dejar las cosas para después, y algunas de ellas no están nada mal. Por ejemplo, el término procrastinación estructurada se refiere a los individuos que deciden hacer una tarea que está un poco abajo en su lista de prioridades, en lugar de algo ligeramente más importante que en realidad no quieren hacer. En lugar de estudiar para ese parcial o escribir esas notas de agradecimiento, hacen una cita con su dentista y vacían el lavavajillas. También
tenemos la procrastinación activa, en este caso a estas personas les gusta la presión de una fecha límite cercana y encuentran satisfacción en poder producir un trabajo de calidad bajo esa restricción de tiempo. Además, algunas personas evitan una actividad porque temen fracasar o no saben como empezar. Por otro lado, siempre estamos posponiendo las cosas porque cada vez que estamos haciendo una cosa, podríamos estar haciendo otra.

Sin embargo, a menudo las personas que dejan las cosas para después a menudo pagan un precio por hacerlo. Se ha demostrado que la procrastinación académica es fuente de altos niveles de estrés y ansiedad.

Los que dejan las cosas para mañana confesos también pueden ser menos saludables que sus pares más puntuales, ya que algunos investigadores sugieren que las personas que procrastinan dejarán su tratamiento médico para después.

Afortunadamente, tengo un plan para que se hagan las cosas y que se hagan ahora.

Simplemente Hazlo

He compilado una lista de consejos útiles para sacarte de la rutina de la postergación (también conocida como Instagram y Pinterest) y para que vuelvas a ser el individuo producto que yace en algún lugar dentro de ti.

1. Prepárate: Cuando llega la hora de sentarte y ponerte a trabajar, asegúrate de que tengas todo lo necesario para terminar tu tarea. Esto significa que tengas plumas, buena iluminación, libros y unos pantalones cómodos. Si de verdad es necesario que tengas golosinas para ponerte a trabajar, también puedes incluirlas (con moderación).

2. Reinicia el día a las 2 pm: ¿Terminaste viendo tres horas de tu programa de revista favorito en lugar de solo la primera? No dejes que todo el día se pierda si no pudiste ser productivo en la mañana. Reevalúa cuál es la prioridad máxima en la tarde,
empieza de cero y llévala a cabo.

3. Pide ayuda: Está bien que pidas ayuda (de un amigo, un profesor, un doctor o tu mamá), aclaraciones o algún mantra inspirador, cualquier cosa que te ayude a completar ese trabajo. En el caso de algo difícil, como comenzar una dieta nueva los expertos sugieren que te inscribas a un grupo de apoyo.

4. Establece reglas (y luego síguelas): La disciplina es importante, incluso si eso significa que solo debes de revisar tu correo electrónico una vez cada hora, o apagar la música para regresar tu atención a ese largo artículo. Tampoco programes o hagas cosas de más, esto también puede llevarte a la postergación.

5. Recompénsate: De acuerdo con los expertos, darte pequeñas recompensas puede facilitar que termines una meta grande. Cada vez que termines una parte del trabajo, date un descanso de cinco minutos para revisar tu red social favorita o comer algo rico y saludable.

6. Escribe cada paso: Los expertos dicen que una de las mejores maneras de terminar una tarea es dividirla en actividades más pequeñas, como escribir una oración en lugar de escribir un ensayo. Así que finge que hay alguien contigo a la que le delegarás esta tarea, escribe cada etapa de cómo cumplirla.
¡Luego sigue estas instrucciones y termínala tú!

Cuando la postergación parece estar tomando el control, intenta recordar algunas cosas clave. Nadie, o por lo menos nadie que yo conozca, es perfecto y hace todo lo que tiene que hacer con facilidad. Hay muchas maneras de distraernos fácilmente de lo que estamos haciendo, mantente alejado de Internet y no te permitas revisar tu red social favorita (es más difícil de lo que parece). Y no te sientas mal si te falta motivación para terminar tu tarea, por lo menos procura pasar ese tiempo haciendo
algo productivo.

¡Hasta pronto!



jueves, 28 de marzo de 2013

6 Consejos de Alimentación Saludable para Perder Peso: Come Alimentos Buenos Y Pierde Peso




Cuando tu meta es perder peso, siempre tienes en mente una alimentación saludable. A pesar de que sabes cuáles alimentos debes comer o no, comer sano puede ser una tarea difícil. Incluso cuando estás armado con consejos para una alimentación saludable, convencerte de comer algo que no te gusta es duro.

Tal vez no te guste la comida sana, o quizás es demasiado cara o simplemente no sabes cómo cocinarla. ¡Independientemente de tus motivos para no comer sano, sigue adelante para que descubras los consejos que de verdad podrás implementar!

Reinventa la Ensalada 


 
No sé cuántas veces les he dicho a mis amigos y lectores que la ensalada no tiene por qué consistir en lechuga, tomate y pepino. Mientras que esa es la versión tradicional de la ensalada, hay muchas (¡muchas!) otras combinaciones de vegetales que pueden considerarse una ensalada.

De hecho puedes preparar una ensalada sin lechuga si así lo prefieres. Lo mejor de las ensaladas es que son muy naturales, tienen muchas verduras con muchos nutrientes que tu cuerpo necesita para ¡estar feliz, sano y con menos grasa!

Si la sola idea de comer rúcula, lechuga romana o espinacas te hace torcer los ojos y alejarte de la cocina, elimínalas y prepara una ensalada con las demás verduras.
Agrega tomates, rábanos, zanahorias, pepinos, calabazas, aceitunas, brócoli y
mézclalos con una vinagreta ligera, de esta manera habrás reinventado una ensalada que podrás comer. 

Frijoles Como Proteína 



Este es uno de mis consejos favoritos para una alimentación saludable: usar los frijoles como fuente de proteína. ¿Qué significa esto exactamente?

Bueno, significa que tu plato no tiene que tener carne en él para tener proteína. Los frijoles son una buena fuente de proteína, son llenadores, deliciosos ¡y tienen mucha fibra!
Agregar frijoles es un consejo de alimentación saludable que todos podemos poner en práctica, especialmente aquellos de nosotros que estamos luchando por alcanzar nuestro peso meta.

Por ejemplo, los frijoles negros te aportan 7.2 gramos de proteína y el 33% de tu recomendación diaria de fibra por cada media taza. Con este tipo de información nutricional, tus aperitivos pueden consistir de frijoles y puedes completar tu comida con
verduras.

Reajustar La Dieta

Esto es algo que se me ocurrió cuando intentaba crear consejos de alimentación saludable para mí misma. Con reajustar la dieta, me refiero a los ajustes que debes de hacer a un día de comidas para poder comer algo que de verdad te gusta, como un
pastel terciopelo rojo, pero que sabes que no deberías de comer.

Esto funciona de esta manera: revisa la información nutricional del alimento que quieres comer, sigamos con el ejemplo del pastel terciopelo rojo. Para poder incluirlo en tu dieta bien balanceada tienes que encontrar la manera de que el resto de tus comidas sean más bajas en grasa, colesterol y carbohidratos para que queden dentro de tus recomendaciones diarias.

Hacer estos ajustes puede ser complicado, pero la buena noticia es que este tipo de escrutinio de la dieta hará que lo pienses dos veces antes de reajustar la dieta muy seguido.

Implementa este consejo de alimentación saludable cambiando la carne de res o cordero en tu receta favorita por frijoles negros, rojos o alubias... ¡o los tres!

Ingiere Comidas Completas 




Esto debería de ser obvio, pero mucha gente me sigue escribiendo diciéndome que han perdido mucho peso comiendo un refrigerio de 150 calorías ocho veces al día. Aunque estas personas han perdido peso, es poco probable que puedan mantenerse
así por mucho tiempo.

Aparta el tiempo necesario en tu día para comer por lo menos 3 comidas bien balanceadas. Matarte de hambre puede provocar que sufras episodios graves de sobrealimentación, lo cual equivale a una gran cantidad de calorías que no quemarás en el gimnasio.
Además de no comer suficiente alimento, saltarte comidas implica que tomarás decisiones alimenticias poco saludables cuando el hambre se vuelva insoportable.

Si tu cuerpo no está sano, perder peso será mucho más difícil. Sin las vitaminas y nutrientes que provienen de la comida, no tendrás la energía, fuerza o concentración
necesaria para hacer ejercicio y prestar atención a una alimentación apropiada.

Postres Hechos Por Ti 



El segundo mejor consejo de alimentación saludable que he recibido en mi vida fue “hazlo tú mismo”, cuando se trata de postres. En lugar de dirigirme al pasillo de postres y refrigerios en el supermercado y llenar mi carrito con palomitas
de maíz con queso, postres cubiertos con chocolate, helados y dulces con sabor a frutas, mejor voy al pasillo de productos agrícolas y preparo mis propios postres.

No soy la mejor cocinera del mundo, pero preparar mis propios postres es un consejo de alimentación saludable que todo mundo debería de poner en práctica.
Preparar tus propios postres te da el control sobre el tipo y cantidad de edulcorante que vas a usar (azúcar morena, miel, puré de frutas). Elige algunas de tus frutas favoritas (las manzanas y los arándanos son mis favoritas) y prepara tu propio
pastel en casa. Esto te permite comer postre de vez en cuando y controlar la cantidad de azúcar que usas.

Sal A Comer Con Inteligencia

Este es uno de los consejos de alimentación saludable que a la mayoría de las personas le cuesta trabajo seguir. Salir a comer, sea porque olvidaste salir de compras o porque tienes un motivo de celebración, no implica que debas de comer hasta que tu
estómago esté a punto de explotar.

Antes de que te rías considera que un estudio realizado en 1999 descubrió una relación entre el consumo de alimentos de restaurantes y un aumento en la grasa corporal. Así que, incluso si no comes en exceso cuando sales a comer, existe algo inherente con salir a comer que provoca que subas de peso.

El tamaño de las porciones en muchos restaurantes es mucho más grande de lo que recomendarían los nutriólogos, además muchos de estos alimentos que podrían considerarse “recién preparados” fueron pre-cocidos y congelados. Esto solo significa que le estás pagando a alguien más mucho más de lo que cuestan los víveres para ayudarte a subir de peso

Salir a comer de manera inteligente es un consejo de alimentación saludable que puede hacer que los eventos sociales sean menos estresantes para ti y tus esfuerzos para perder peso.
A continuación encontrarás algunos consejos de alimentación saludable que debes de tener en mente la próxima vez que salgas a comer:


·         No pidas aperitivo.
·         Pide un aperitivo como plato principal.
·         Comparte el plato principal con tu acompañante.
·         Pide un vaso de agua aparte de lo que hayas pedido para
beber.
·         Pide una ensalada antes de tu plato principal.
·         No pidas postre, mejor ordena un café o té.

Estos consejos de alimentación saludable harán que sea más fácil que disfrutes tu vida, en lugar de ponerle pausa hasta que hayas alcanzado tu meta de pérdida de peso. 

Nos vemos pronto, dejen sus comentarios

viernes, 22 de marzo de 2013

Camotes a la mexicana



No hay nada como un camote y toda su sencilla bondad horneada; sin embargo, te puedes aburrir rápido de él si no le haces algunas variaciones. Esta receta le da un sabor mexicano al, por demás dulce, camote, y le brinda un empuje extra que te saciará y excitará tu paladar.

El camote posee un gran número de beneficios para la salud. Son altos en vitamina B6 (la cual estimula la función cognitiva e inmune, y puede ayudar a reducir el riesgo de  padecer enfermedades cardiacas), en vitamina C (se cree que disminuye el riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer y es famosa por sus efectos estimulantes del sistema inmune), y en vitamina D (famosa por estimular la densidad ósea, la inmunidad y el sistema nervioso).

Además, estas papas anaranjadas contienen mucha fibra, la cual estimula la salud digestiva y cardiaca. Son una mejor opción que las papas blancas regulares porque contienen carbohidratos complejos, es decir, azúcares que se liberan lentamente en el
torrente sanguíneo, en lugar de ser procesados rápidamente provocando un pico en el nivel de azúcar en sangre (y energía), seguido por un bajón.

Camotes A La Mexicana (2 porciones)

Ingredientes:
2 camotes
1 cuchara de aceite de oliva extra virgen
1/2 cebolla blanca en cubos
1/2 pimiento rojo en cubos
1 diente de ajo picado
1/2 cucharita de sal de mar
Jugo de 1 limón,
1 lata de 350 gramos de frijoles negros
Aceite de oliva extra virgen
Perejil picado

Instrucciones:
- Mete los camotes en el horno y hornéalos a 200°C durante una
hora.
- Sácalos del horno y rebánalos a lo largo.
- Quítales la pulpa hasta que quede una capa delgada en la
cáscara. Reserva.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio, y
cocina las verduras picadas hasta que estén suaves, alrededor de
siete minutos. Sazona con sal al gusto.
- Drena y enjuaga los frijoles negros, agrégalos a la sartén
junto con el jugo de limón.
- Mientras se cocina esta mezcla, machácala con un tenedor para
deshacer los frijoles.
- Agrega la pulpa de camote y mezcla bien.
-Rellena las cáscaras de camote con esta mezcla y baña con un
chorrito de aceite de oliva extra virgen y el perejil picado.

¡Espero que te haya gustado esta receta tanto como a mí!

¡Hasta pronto!